Mantener la calidad de vida al concluir la etapa laboral, depende de un buen manejo de nuestra economía.

La planeación y un manejo efectivo de las finanzas personales no tienen edad. Por ello, cuando se llega a la tercera edad, el cuidado de la economía individual y familiar adquiere especial importancia para disfrutar a plenitud y con tranquilidad de los años por venir.

La tercera edad es una etapa de la vida que puede convertirse en la mejor si se planea con suficiente anticipación y se toma en cuenta que disfrutarla plenamente implica llegar a ella con un buen estado de salud y sin preocupaciones económicas.

De acuerdo con datos de la Encuesta nacional sobre la situación que enfrentan las personas en edad de retiro, elaborada por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), apenas un 23% de las personas de la tercera edad planea su futuro para cuando deje de trabajar, mientras que el 77% no hace planes para el retiro laboral.

Además, las personas que cotizaron a alguna institución de seguridad social, una tercera parte no recibe pensión por jubilación porque no cubrió con los requisitos para obtener este beneficio, en tanto que el 52% recibe pensión del IMSS, 12% del ISSSTE y 2% de otra institución.

Respecto a cómo planea sus finanzas personales para el retiro, 65% indica que trabajando, 12% ahorra dinero y 5% planea, administra y cuida su dinero.

Los grandes avances médicos permiten llegar a la vejez cada vez con mejor salud y poder llevar a cabo un sinfín de actividades como viajar, volver a estudiar o, ¿por qué no?, ponerse al día en cuanto a la tecnología.

Si bien es cierto que nunca es tarde para aprender, para las personas de la tercera edad es fundamental saber llevar una eficiente gestión de sus finanzas personales. Mantener la calidad de vida, una vez concluida la etapa laboral, implica disponer de un buen manejo de las finanzas.

Lo primero es diseñar un plan financiero, por ejemplo, en esta etapa es muy importante elaborar un presupuesto, ya sea diario, semanal o mensual, en el que se incluyan los gastos fijos y variables considerando los ingresos que se tendrán.

Es recomendable planificar y tener completo conocimiento sobre cómo vas a gastar tu dinero cada mes, ya que si tus gastos son mayores a los ingresos, las finanzas siempre serán un caos, así que debes llevar control de todo tu presupuesto.

Al planificar es importante priorizar gastos como: vivienda, alimentación, cuidado de la salud, ropa y esparcimiento. Sin embargo, no hay que dejar de lado la inversión y el ahorro, pues, en la medida de lo posible estos deben mantenerse durante la jubilación.

Tips de Educación Financiera:

  •  Uso de cajeros automáticos: Es fundamental brindar a las personas de la tercera edad orientación sobre el uso y manejo de los cajeros bancarios, ya que en muchas ocasiones les resulta complicado.

Es común encontrarse en un cajero automático a un adulto mayor tratando de encontrar la opción que necesita y pocas veces recurren a la ayuda de extraños, pues temen el robo de su dinero.

  •  Tarjetas de crédito: Un problema que debe prevenirse durante el retiro es el endeudamiento con tarjetas de crédito, ya que un saldo elevado por pagar y los respectivos intereses, pueden convertirse en un serio problema para tus finanzas personales.
  •  Gastos médicos y fondo para emergencias: Para la mayoría de la población envejecer trae consigo un incremento en los gastos médicos, por ello es primordial contar con un fondo de emergencias médicas para su retiro.

Datos del Censo de Población 2010 del INEGI reflejan que en México la población de 60 años o más asciende a 10 millones 108 mil 200 personas, lo que significa poco más del 9% del total.

Sólo 37% de las personas de la tercera edad ahorró para cuando ya no pudiera trabajar, mientras que 63% no hizo ningún tipo de ahorro.*

*Fuente: Encuesta nacional sobre la situación que enfrentan las personas en edad de retiro, Asociación Mexicana de Afores (Amafore),

 

Fuente: http://www.condusef.gob.mx/Revista/index.php/ahorro/retiro/549-las-buenas-finanzas-no-tienen-edad